About Me

miércoles, 4 de agosto de 2010

Repetidas palabras

Supongo que desde que te conocí te he visto como a un protector, lo que pasa es que siempre tiendo a confundir sentimientos. Fuimos demasiado rápido. Era otro lugar, otra situación, otra manera de ver las cosas. Y me dijiste que iríamos poco a poco. Sin prisas. Conociéndonos poco a poco cuando llegásemos de nuevo a casa. ¿Para ti tomártelo con calma es empezar a salir el día siguiente? Pensé eso toda la noche en una casa en algún lugar de Inglaterra. Pero ahora, ahora estoy aquí, y no paran de venir porqués a mi cabeza. ¿Por qué el amor es tan jodidamente complicado? ¿Por qué no consigo comprenderme? ¿Por qué no siento lo mismo que hace unas pocas semanas? ¿Por qué seré tan inmadura que no puedo decírtelo a la cara? ¿Por qué te tuviste que ilusionar tan jodidamente rápido cuando yo no estaba segura ni del suelo que pisaba? ¿Por qué no pudiste dejarlo correr, y hacer lo que tenías en mente desde el principio? Son preguntas que tendré que irme respondiendo a medida que pase el tiempo, que te conozca mejor, que crezca y, con un poco más de suerte que la que he tenido hasta ahora, que madure. Ahora mismo, tampoco puedo comprender una cosa: ¿cómo no te diste cuenta?
Cada vez que me decías 'te echo de menos' yo respondía de la misma manera: 'y yo'. Lo mismo daba si era un 'quiero verte ya', un 'te echo demasiado de menos' o un 'te quiero'. Yo seguía escribiendo las mismas respuestas, como si tuviese un borrador. Pero no, no confundas, te quiero, sí, pero no de esa manera.
¿Sabes cuando fue lo peor? Fue cuando nos despedimos la última vez. ¿En serio en ese momento no te diste cuenta?
Tú, ahí, con tu gorra oscura y tus tenis nuevos, con una sonrisa en los labios que yo había besado apenas unos segundos antes, y vas y sueltas esas dos palabras que yo sólo te había dicho una vez hace ya demasiado tiempo: 'te quiero'. Y me miraste con esos ojillos, malditos ojillos, esperando una respuesta coherente y típica. ¿Y qué quieres que hiciese? Esperabas esa respuesta, pero, como siempre, las palabras se quedaron atascadas en mi garganta. La más soñadora y las más romántica entre sus amigas soltó por esa boca estúpida dos palabras secas que había repetido prácticamente todos los días desde que había empezado todo: 'y yo'. Y si me hubieses preguntado en ese mismo momento por qué no lo decía, hubiese esbozado una de esas sonrisas amplias mías y respondido que hay crisis, y hay que ahorrar en todo. Patético.
Pero no, no dijiste nada. Y te dejé allí, andando solo por las calles de la maldita ciudad, mientras en mi complicada cabeza, una nueva batalla acababa de empezar. Así, fueron unas cuantas noches sin dormir, pensando en lo que decir, en lo que hacer, en lo que pensar. No te diré "no es por ti, es por mí". Tampoco te diré "no eres tú, soy yo". Aunque sea cierto. No lo diré, porque sé que jode. Lo único que diré será que podemos seguir siendo amigos. Y, en el peor de los casos, tú dirás: "una pena que nunca lo fuimos".




Goodbye my lover?

2 comentarios:

Rosa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
R dijo...

TE AMO M!! (: Ya lo sabes ;)