About Me

viernes, 10 de junio de 2011

II

Y no puede evitar mirar sus labios, húmedos por esa mezcla de ginebra y tónica. Cómo le gustaría besarlos, saborearlos de nuevo. Sus mejillas cambian de color, se visten de rojo, haciendo juego con su suéter. Él la mira. Le sonríe. Y ya no tiene veintiún años. Ahora es una adolescente. Un niño.
El niño de sus ojos.

1 comentario:

Mad. dijo...

Aw qué lindo :)
Me hizo pensar que él también se puso rojo cierto día...
Besos.